Se refiere a mis lecturas favoritas sobre La Palabra y la Oración, reflecciones, experiencias, y narraciones de mi propia autoría que reflejan el mundo en que he vivído y vivo humana y cristianamente. También Himnos Cristianos para reflexionar.
Os exhorto, por la misericordia de Dios, a presentar vuestros cuerpos como hostia viva, santa, agradable a Dios; este es vuestro culto razonable. Y no os ajustéis a este mundo, sino transformaos por la renovación de la mente, para que sepáís discernir lo que es la voluntad de Dios, lo bueno, lo que agrada, lo perfecto.